Cuentos, relatos, misceláneas...

domingo, octubre 03, 2004

Filosofías Patrocinadas

En la discoteca, todos bailan frenéticamente, los altavoces (y los caramelitos de colores) hacen vibrar los cimientos, los cuerpos sedientos emprenden travesías en busca de agua fresca, que los hidratará momentáneamente. Las conversaciones, inconclusas, banales o profundas se repiten, y con esfuerzo sobrepasan las barricadas acústicas. En medio del “subidón”, el DJ oprime el botón indicado en su consola, y una marca de refrescos nos recuerda, a través de un holograma, que
La soledad nunca nos ha dejado solos.